lunes, 15 de junio de 2009

Søren Kierkegaard

Søren Aabye Kierkegaard nació el 5 de mayo de 1813 en Copenhague (Dinamarca). Estudió teología y filosofía en la Universidad de su ciudad natal, graduándose en 1841 como Magister con la tesis "Sobre el Concepto de la Ironía", en donde analiza la ironía socrática en el contexto romántico de la época. La muerte de sus padres y de 5 de sus hermanos provocó en él un afianzamiento de sus convicciones religiosas, que marcarían su obra como existencialista teísta.
En 1841 Kierkegaard viajó a Berlín, en donde asistió a un curso dictado por el filósofo Schelling. De regreso en Copenhague Kierkegaard se dedicó de lleno a su tarea como escritor, y en menos de un año y medio escribió alrededor de mil páginas que publicó en 3 obras que publicó bajo diferentes seudónimos: La alternativa, Temor y temblor (sobre la humanidad en la religión en Abraham) y La repetición. En los años siguientes elaboró un vasto número de seudónimos, formas literarias, temas filosóficos, estéticos y religiosos. En 1845 publicó Etapas en el camino de la vida y su Post scriptum, uno de los puntos más altos de su obra.
En los años siguientes a la publicación de esta obra, su fervorosa actividad como escritor comenzó a escampar. Publicó algunos escritos de carácter religioso-edificante, y algunas reseñas de temas estéticos y, al final de su vida, sobre la polémica abierta contra los representantes de la iglesia danesa. En este periodo se encuentran los Discursos edificantes con diversos puntos de vista (escritos en 1847 y publicados póstumamente), Las obras del amor, editada en septiembre de 1847 y Discursos cristianos, editado en abril de 1848.
En los años 1849 y 1850 publicó dos obras con el seudónimo de Anti-Climacus: La enfermedad mortal y Ejercitación del cristianismo. La primera trata sobre la desesperación como pecado, en tanto los individuos se ven forzados a correr a Dios para constituir su yo. La segunda parte de la invitación de Cristo «Venid a mí todos los que estéis atribulados y cargados, que yo os aliviaré», y trata de la "cura" a esa desesperación por medio de la fe cristiana.
Kierkegaard dejó de publicar en los años 1852 y 1853; se intensificaron los apuntes en sus memorias, los temas más recurrentes seguían siendo consideraciones sobre el cristianismo, y sobre Abraham. También comenzó a trabajar sobre unas críticas a la Iglesia oficial, que luego se titularían Para un examen de conciencia recomendado a los contemporáneos (septiembre de 1851) y ¡Juzgad vosotros mismos! (comienzos de 1852, publicación póstuma). En ambas obras el ataque es directo a la iglesia que ha pactado con la temporalidad mundana, presumiendo falsamente el estar unida a Cristo, disociando la fe y las obras.
Søren Kierkegaard falleció el domingo 11 de noviembre 1855, a los 42 años.

“Es la muerte, rogad por mi para que venga pronto y sea buena. He sido un instrumento en las manos de la Providencia, que me ha puesto en el mundo para servirla. He vivido unos años y luego súbitamente, la Providencia ha alargado su mano para hacerme entrar en su arca. Un poco más y ciertamente estaré en el coro cantando el Aleluya, aleluya.”



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Su obra se erige como una reacción a la filosofía totalizadora hegeliana, en la que se ocupó de construir diversos sistemas filosóficos fragmentados (de ahí que cambiara de seudónimo a cada publicación). Así, habla de la necesidad de una tonalidad como parte del análisis filosófico. Podría explicarse como un cambio en la "disposición anímica", donde cada tema es afrontado de diferente manera (y hasta, como dijimos, con diferente nombre).
Trabajó sobre una concepción del hombre como ser dual de la que no hay síntesis, entre una parte finita (su sujeción a la causalidad) y una infinita (su posibilidad de ser, de devenir, que abre el camino para la realización subjetiva). Esta división insoslayable es la que inevitablemente produce la angustia y la desesperación en la existencia.

Pueden leer acá el Panegírico de Abraham, de la obra Temor y Temblor.
Que les aproveche.

2 comentarios:

Emilo Schmidt dijo...

Al parecer Kierkegaard entiende al individuo como una relación dialéctica [aun así conserva matices hegelianos] entre cuerpo (tesis) y alma (antitesis), la cual se representa en el espíritu (síntesis); si posee estas características de finito [cuerpo] y infinito [alma], el primero le recalca su caducidad, y su instancia efímera en esta existencia, y el segundo le da la esperanza de repetición del instante [donde es el único escape de salvación del cristianismo, para la vida eterna], pero estas dos al tratar de desenvocar en la instancia suprema del individuo el espíritu, lo sumerge en la existencia, por tanto, existir es símil de angustia [donde radica la posibilidad, la elección y posteriormente la libertad], donde es posible la salvación si hay vinculación con la fe o la irremediable muerte; a mi parecer Kierkegaard con sus libros [El concepto de la angustia, Temor y temblor entre otros] quizo sostener la creencia en un absurdo [Dios Personal], y como realmente sufría por escoger la creencia, a la no-creencia, sus textos son las desgarraduras en el papel por demostrar que se puede creer, y que la razón [y de paso la ciencia], no son las respuestas últimas a la existencia, que razón y fe son igualmente válidas [veasé Feyerabend en la mayoría de sus textos, sostiene la tesis de que la ciencia es una tradición humana más, y que nos trascendente a los demás conocimientos].

Emilo Schmidt dijo...

Al parecer Kierkegaard entiende al individuo como una relación dialéctica [aun así conserva matices hegelianos] entre cuerpo (tesis) y alma (antitesis), la cual se representa en el espíritu (síntesis); si posee estas características de finito [cuerpo] y infinito [alma], el primero le recalca su caducidad, y su instancia efímera en esta existencia, y el segundo le da la esperanza de repetición del instante [donde es el único escape de salvación del cristianismo, para la vida eterna], pero estas dos al tratar de desenvocar en la instancia suprema del individuo el espíritu, lo sumerge en la existencia, por tanto, existir es símil de angustia [donde radica la posibilidad, la elección y posteriormente la libertad], donde es posible la salvación si hay vinculación con la fe o la irremediable muerte; a mi parecer Kierkegaard con sus libros [El concepto de la angustia, Temor y temblor entre otros] quizo sostener la creencia en un absurdo [Dios Personal], y como realmente sufría por escoger la creencia, a la no-creencia, sus textos son las desgarraduras en el papel por demostrar que se puede creer, y que la razón [y de paso la ciencia], no son las respuestas últimas a la existencia, que razón y fe son igualmente válidas [veasé Feyerabend en la mayoría de sus textos, sostiene la tesis de que la ciencia es una tradición humana más, y que nos trascendente a los demás conocimientos].